Geoparque Mundial UNESCO

Nº33 – Contacto Metamófico Fresnedoso

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LOCALIZACIÓN Y ACCESIBILIDAD

En el km. 45,800 de la carretera EX 118, parte la carretera local CC-79 hacia Fresnedoso de Ibor. Hacia el km. 2,200 nos encontraremos ya en la zona del contacto entre las rocas plutónicas (granitos de Bohonal de Ibor) y las rocas metamórficas esquistosas. Podemos dejar el coche en la entrada de un antiguo tramo de carretera abandonada y observar las rocas a lo largo de ésta. La zona de contacto se extiende desde aquí hacia Mesas de Ibor, por lo que puede observarse también en otros lugares de las fincas circundantes.

ATRACTIVOS DE LA VISITA

Adentrarse en el Sinclinal del Viejas-Torneros supone una aventura para el visitante porque no hay carreteras para turismos. Saliendo del Cancho de las Narices encontraremos un camino rural denominado Camino del Valle del Viejas que nos va a permitir disfrutar de un paisaje en el que la geología y los bosques nos van a ir dando sorpresas a cada paso.

Es una zona conocida por sus fósiles del Ordovícico, como los ya comentados anteriormente y que son propios de las plataformas continentales de los mares de comienzos del Paleozoico.

Durante la visita podemos observar aspectos de interés botánico, como las formaciones boscosas de ribera del río Viejas (loreras, alisedas y fresnedas) y faunístico, como la nutria en las aguas del río Viejas o las aves (buitre leonado, alimoche, cigüeña negra, etc.) en los riscos de las sierras cercanas

INTERPRETACIÓN GEOLÓGICA

Hacia el norte de la zona en la que nos encontramos podremos adentrarnos en el berrocal de Bohonal de Ibor.

El conjunto está intensamente fracturado presentando la típica geomorfología de los berrocales graníticos, donde abundan los bloques redondeados, bolos y piedras caballeras, cuyas rocas se han formado por una ascensión de magma fundido (intrusión magmática) y posterior enfriamiento en el interior de la corteza terrestre.

Esta intrusión se realizó rompiendo y asimilando dentro de la masa magmática las rocas preexistentes, en este caso pizarras paleozoicas las cuales, además, por efecto del calor magmático, han sufrido un conjunto de transformaciones en su composición mineralógica y en su textura.

Es un fenómeno conocido como metamorfismo de contacto, o metamorfismo térmico, ya que predominan las elevadas temperaturas.

A lo largo de los taludes de la carretera podemos encontrar pizarras, esquistos micáceos y micacitas.