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Nº42 – El Desfiladero del Pedroso

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LOCALIZACIÓN Y ACCESIBILIDAD

Se entra en el término del pueblo de Villar del Pedroso por el Puente del Arzobispo, se toma un camino a la derecha, inmediatamente después de pasar el Puente sobre el río Tajo, y siguiendo la vereda más próxima al Tajo se llega finalmente al desfiladero, en más o menos dos km de recorrido.

El desfiladero tiene, desde su inicio en un antiguo molino hasta la desembocadura en el Tajo, unos 750 m. de longitud.

ATRACTIVOS DE LA VISITA

Observaremos las curiosas formas erosivas del berrocal, originadas por meteorización química y mecánica de las rocas graníticas: los bloques redondeados, las “piedras en seta” y las “piedras caballeras“, así como los distintos planos de fracturación (diaclasas) que han determinado la formación de bloques de diferentes tamaños dentro de las rocas graníticas masivas y en los diques de aplitas.

Resulta espectacular el encajamiento del Arroyo del Pedroso en estas rocas, con formación de rápidos, cascadas y “marmitas de gigante” o pilancones.

En las proximidades podemos visitar las ruinas de varios viejos molinos y del impresionante Fuerte de Castros, sus murallas, los pilares del puente sobre el río Tajo y las viviendas de los alrededores. Se trata de una fortaleza musulmana levantada en el siglo X, junto a la cercana ciudad islámica de Vascos, para la defensa de la frontera media del Tajo.

En una plaza de Villar del Pedroso podremos también admirar varias esculturas zoomorfas (“verracos”), realizadas por el pueblo vetón de la Edad del Hierro, así como numerosas inscripciones romanas de gran interés arqueológico

INTERPRETACIÓN GEOLÓGICA

En las cercanías del pueblo de Villar del Pedroso el granito es de grano grueso, pero donde el Arroyo del Pedroso ha excavado su profundo cauce, el granito es de grano muy fino, tratándose de aplitas (“microgranitos”) muy resistentes a la erosión.

Se trata de rocas muy duras pero que se encuentran intensamente fracturadas por dos familias de diaclasas ortogonales (sistema de fracturas perpendiculares) y ello facilita la fragmentación en bloques y el encajamiento del Arroyo del Pedroso que busca su “nivel de base” en el foso del Tajo.

Sobre los granitos y sobre las pizarras precámbricas que hay entre Villar del Pedroso y el Puente del Arzobispo se desarrolla una cobertera de sedimentos de edad pliocena (hace unos 3,5 m. a.), constituida por cantos rodados de cuarcitas unidos por una matriz arcillosa rojiza que denominamos Rañas.